martes, 23 de noviembre de 2010

El muérdago en Navidad

Muérdago blanco

Ayer por la tarde ya comenzábamos con las plantas y árboles navideños, concretamente con el acebo.
Continuaremos con el muérdago, que es una planta semiparásita de la familia de las Lorantaceas, que crece en los grandes árboles. El muérdago desarrolla brotes chupadores que penetran la corteza del árbol huésped, que es de hoja caduca. Forma una gran mata que cuelga del árbol parasitado. Se lo clasifica de semiparásito, porque es capaz de sintetizar parte de su alimentación con la energía solar.
¿Quién no ha oído hablar del tradicional beso bajo el muérdago? Según la leyenda, esta planta tiene poderes mágicos porque no es del cielo ni de la tierra. Sus raíces no tocan la tierra y sus hojas no se mantienen en el aire por si mismas. De ahí que la tradición mantiene que el muérdago ha de ser colocado suspendido en el aire, preferentemente en la puerta o colgando del techo y que quienes se besen bajo él conseguirán el amor eterno de su pareja. El muérdago era muy apreciado por los druidas y los pueblos celtas, por sus propiedades medicinales. En la mitología nórdica, el muérdago está consagrado al dios Baldur (de la primavera). Se empleaba como planta de buen augurio y estaba presente en las fiestas de solsticio de invierno. Se puede comprar ya cortado en mercadillos navideños. A menudo forma parte de pequeños ramos con otras plantas verdes.

Propiedades medicinales:

  • Tiene cualidades antiespasmódicas y tranquilizantes
  • Alivia el lumbago y la ciática

Como otras plantas, puede ser tóxico en grandes cantidades. Su uso debe ser externo, se aplica con compresas. Debido a sus propiedades homeostáticas, detiene las hemorragias si se pone sobre la zona afectada.

Si estas Navidades se deciden a colocar un muérdago en su puerta, no olviden el beso.

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