jueves, 13 de enero de 2011

Qué hacer con la Flor de Pascua después de Navidad

Flor de Pascua  podada

Normalmente tras las fiestas, la poinsettia o Flor de Pascua pierde sus vistosas brácteas rojas y es el momento en que muchos hogares de deshacen de ella. Sin embargo, con los cuidados oportunos, se puede lograr que la Flor de Pascua vuelva a crecer y a florecer. Para ello, lo primero que hay que hacer es podar la planta tras la caída de las primeras brácteas, dejando los tallos con una longitud de unos 10 cm. Los tallos podados se pueden utilizar para hacer esquejes. Después, se coloca la planta en un lugar fresco y luminoso y se reducen los riegos. Pasado el invierno y con la llegada de la primavera, se trasplanta a una maceta grande y se riega bien para que produzca brotes nuevos. Se abona convenientemente y cuando los tallos hayan alcanzado unos 9 cm de longitud se podan los viejos. Conseguir una nueva floración resulta algo más complicado. Para ello, la Flor de Pascua necesita cada día unas 12-14 horas de absoluta oscuridad en los 2 ó 3 meses anteriores a la floración. Con más horas de luz la planta crece pero no da flores ni brácteas coloreadas. En los invernaderos se cubren las plantas con un plástico negro para conseguir el efecto de oscuridad. En casa, se puede construir una cúpula de material opaco o usar una caja de cartón y cubrir con ella la planta.
En climas cálidos la poinsettia puede ser plantada en exterior y dejada para que se desarrolle, adquiriendo el porte arbustivo típico de la especie en estado natural.

Esperamos que con estos consejos podáis salvar la planta para las próximas navidades.

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