sábado, 3 de marzo de 2012

Cuento del Almendro de Tejeda


Habia  un niño llamado Andresín que vivía en un pueblo de Gran Canaria llamado Tejeda. Andresín era un niño que le gustaba mucho el campo.

Le encantaban las flores, y se había dado cuenta que la única época de flores en los almendros, era la primavera.

Todos los días de primavera, le gustaba observar las flores, por los colores tan bonitos que presentaban en esta época del año.

Sin embargo, él se ponía muy triste cuando la primavera acababa, y ya no se podían ver las flores de los almendros.



Pero un día su abuelo le dijo:

Debes mirar la parte positiva de todas las cosas, y le contó lo siguiente:

-En verano los almendros no tienen flor, pero puedes acercarte a ellos para que te den sombra.

-En otoño los almendros no tienen flor, pero tienen almendras, que te puedes comer cuando caen al suelo, y las golpeas entre 2 piedras.

-En invierno los almendros no tienen flor, pero sus ramas se llenan de nieve y forman una imagen también espectacular de admirar.


Andresín comprendió la grandeza de la naturaleza, y decidió que no debía ponerse triste en ninguna época del año, ya que siempre existen cosas bonitas que admirar.

Colorín colorado este cuente se acabado.

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